Si había más condimentos para la previa del clásico de Avellaneda, éstos llegaron en la noche del viernes por el barrio de Liniers. Independiente, que no conocía la derrota desde hacía ocho partidos y se ilusionaba con resultados y elogios por todos lados, cayó sin atenuantes ante los suplentes de Vélez por la módica diferencia de un 3 a 0 para sufrir.
Pero primero lo primero. La actuación del conjunto de Gareca, que guardó a los jugadores habituales para el compromiso del próximo martes por la Copa Libertadores y dispuso de un once alternativo en el terreno de juego, sirvió para demostrar que el grupo está unido y persigue un solo objetivo: el de continuar por el sendero de la victoria. Ese que lo mantiene en lo más alto del Clausura y le permite soñar a sus hinchas con pelear los dos campeonatos en juego.
Con goles de Juan Manuel Martínez en el cierre de la primera etapa, Maxi Moralez de penal a los 17' del complemento y Santiago Silva cuando faltaban dos minutos para el final, el resultado culminó en una goleada que dejó al desnudo varios problemas sobre los cuales el Tolo Gallego tendrá que trabajar.
Es que en siete días más el estadio Libertadores de América servirá de escenario para un clásico de barrio que atrae al hincha de fútbol del país entero. Y si Racing, que hoy estrenará a Miguel Angel Russo en el cargo de entrenador, llegaba envuelto en una crisis deportiva e institucional, ahora el resultado de Independiente indica que en los próximos días varios serán los encargados de defenestrar la labor del conjunto rojo.
Un resultado adverso no puede servir de medida para un proceso que venía surtiendo efecto. Pero sería imprudente realizar un análisis y no mencionar que en las líneas defensivas últimamente hay errores decisivos. Y en esta oportunidad, como no sucedió días atrás ante Estudiantes, los delanteros no pudieron salvar a sus compañeros de la pobre tarea, sobre todo del segundo tiempo.
La expulsión de Vella obligará al Tolo a modificar la línea que defiende el arco de Gabbarini. Tiene varias horas por delante para dilucidar la mejor manera de sacar adelante el próximo duelo, pero sin dudas lo más importante, para sacar adelante a un equipo "grande" que venía siendo el único de los cinco que obtenía resultados serios y con ráfagas de buen juego.
Sebastián Louge