Tres fechas tiene disputadas este torneo Clausura 2010, y a la hora de analizar a los clubes resulta difícil y puede parecer apresurada cualquier conclusión a la que se llegue. Pero cuando un equipo no encuentra el rumbo durante un tiempo más prolongado, algunas líneas se pueden rescatar.
Hay un proceso de cambio importante en la historia del Club Atlético River Plate. Tras ocho años de mandato de José María Aguilar, asumió Daniel Alberto Passarella en la Presidencia y con él una nueva línea dirigencial que promete nuevos aires. Es que el club, desde que comenzó el Siglo XXI, en nada se parece a la Institución que tanto supo destacarse en la historia del fútbol argentino.
Ese proceso, sin dudas, necesitará meses y años de trabajo que logren revertir la actualidad del conjunto millonario. Mientras tanto, cada presentación de los dirigidos por Astrada deja un nuevo capítulo para releer durante días, intentando comprender por qué se dan los resultados que se dan.
Por lo pronto, durante 2010 River se presentó en cuatro ocasiones por partidos de verano y en tres oportunidades por el torneo local. Tres triunfos (uno por penales ante Boca), un empate y tres derrotas es la cosecha actual, siendo las actuaciones en el propio Monumental las que más dudas dejaron al momento.
Y es en este punto donde uno se detiene y presta un poco más de atención. ¿Será la localía un factor de presión mayor para el plantel de Núñez? Justo donde debería hacerse fuerte y meter miedo a adversario que se enfrente, dejó dos pálidas actuaciones con un saldo que incluye una derrota ante Banfield (último campeón argentino) y un empate ante Rosario Central (actualmente en zona de Promoción).
¿Se puede perder? Sí. ¿Se puede empatar? Por supuesto. El problema es cómo se juega y por qué se llega a esos resultados. Por el contrario, ante Chacarita en cancha de Argentinos Juniors quizá no mereció ganar el jueves último, pero al menos creó las situaciones de juego correspondientes como para justificar una victoria necesaria.
¿Serán los ojos del hincha millonario, multiplicados por miles en el Monumental, con los constantes pedidos de actitud y las históricas recriminaciones que la San Martín del paladar negro suele realizar, el motivo que hace jugar diferente a los propios integrantes del equipo riverplatense?
Más allá que la respuesta sea difícil de encontrar, este River de a poco está en ascenso. Es que tocó fondo hace algunos torneos atrás, con el histórico último puesto del Apertura 2008, y a partir de ahí sólo le queda ir cuesta arriba.
Y está en ascenso porque la llegada de Almeyda le brindó una seguridad en el mediocampo que estaba necesitando. Y porque las actuaciones del joven Rojas ilusionan al hincha millonario, así como las nuevas promesas que aparecieron arriba, como lo son Funes Mori, Bou y Villalba. Y porque Vega volvió a ser el arquero que River hace tiempo no encontraba. Pero aún falta...
Durante el segundo semestre del 2009, cuando se disputó el torneo Apertura, el equipo obtuvo 3 victorias, 4 empates y 2 derrotas en condición de local, un total de 13 puntos sobre 27 posibles. Es cierto, sólo 2 partidos perdidos es poco, pero con el actual sistema de puntuación, cada empate implica una cesión de puntos importante.
¿Podrá River revertir esta realidad? Como siempre, es cuestión de tiempo. Tiene material para hacerlo y profesionales de trayectoria que deben transmitir a los más jóvenes la mentalidad ganadora. Recién transcurrieron tres fechas, el torneo está arrancando y el transcurso de las semanas dirá cómo sigue el tema. Mientras tanto, el hincha millonario va al Monumental y espera, mirando de reojo, que los resultados sean logrados.
Sebastián Louge