Pasó mucho tiempo desde la última vez que Gimnasia festejara ante su clásico rival. En el mismo escenario, cinco años más tarde y con la ausencia total del público visitante, el Tripero anuló por completo a Estudiantes y se llevó un merecido triunfo, digno de ser festejado como un título de campeón.
En la previa, los dirigidos por Alejandro Sabella eran los candidatos para quedarse con los tres puntos sin embargo, en la práctica todo fue distinto y fueron los locales quienes hicieron un papel a la perfección.
Fue Denis Stracqualursi el encargado de transformarse en héroe tripero y quebrar la valla de Agustín Orión en dos oportunidades, sin contar el tiro penal marrado en la parte complementaria. La seguridad de Gastón Sessa y la excelente producción en la mitad de la cancha de Rinaudo, entregaron tranquilidad a sus delanteros, eficaces ellos a la hora de la definición.
Cuando parecía que el empate estaba al caer luego del descuento convertido por Verón, un contraataque letal decantó en el tercer y último grito, este convertido por Juan Cuevas tras un error del uno Pincharrata.
Al pueblo de Gimnasia poco le importa la tabla del descenso. Hoy sobran motivos para festejar y no es para menos, clásicos son clásicos y en el Clausura '10 se tiñó de azul y blanco, mientras que la otra mitad aguantará durante varios días los festejos de su eterno rival.
Matías Persuh