En la apertura de la fecha número 6 del Torneo Clausura, Boca y Estudiantes disputaron un encuentro que tiempo atrás tranquilamente podría haber sido catalogado como un clásico de domingo. El presente del conjunto Xeneize y los compromisos continentales del Pincharrata determinaron que sea viernes por la noche el escenario de un partido entretenido, cuestionado y con final felíz para los de Sabella.
Inmerso en una crisis institucional y deportiva, Boca necesitaba ganar sí o sí para no perder más terreno en lo que va del certamen y hasta el tiempo de descuento estaba alcanzando su objetivo. Un penal mal sancionado por el árbitro Juan Pablo Pompei y una doble ejecución de Martín Palermo ilusionaban al hincha que se acercó en gran cantidad hasta la Bombonera con poder conseguir una importante victoria en su estadio.
Sin embargo, el tiempo de descuento agregado por el juez principal terminó por sepultar esas esperanzas. Saque del fondo propinado por Agustín Orión, una grave desatención en el fondo y Leandro González que aprovechó el regalo para ejecutar el balón al ángulo superior izquierdo de García, un disparo inatajable.
Con esta igualdad, el conjunto platense se colocó a tiro de los líderes y arrancó el fin de semana con una sonrisa, en tanto que Boca aún sigue ahogado en un mar de dudas y discusiones y su inminente recuperación aún parece incierta.
En otro orden, Chacarita goleó a Arsenal en Sarandí y logró escaparle a la promoción, al menos por una semana. Diego Morales, la figura del encuentro, en dos oportunidades y Facundo Parra convirtieron para el Funebrero que sueña con mantenerse una temporada más en la Primera División, en tanto que Arsenal no logra levantar cabeza y sus malas actuaciones se repiten fecha tras fecha.
Matías Persuh